El vuelo 441
Desaparición de un Super Constellation
(octubre de 1954)

La desaparición del Lockheed R7V-1 Super Constellation de la US Navy es el accidente más trágico registrado en la zona del Triángulo de las Bermudas y también uno de los más misteriosos. El avión y sus 52 ocupantes se desvanecieron sin dejar rastro y jamás fueron encontrados.

El 30 de octubre de 1954, el vuelo 441 despega de Patuxent River (Maryland, Estados Unidos) con destino a Lajes, en las Azores. El aparato, un R7V-1 (versión militar del Super Constellation) puesto en servicio un año antes, transporta a 52 personas: tripulación, personal militar y familiares.

Lockheed R7V-1 Super Constellation – Vuelo 441
Lockheed R7V-1 Super Constellation

El inicio del vuelo transcurre sin incidentes. El avión sigue la ruta prevista, que lo lleva a sobrevolar la zona del Triángulo de las Bermudas. La meteorología no es excelente pero nada fuera de lo común para la época del año: se mencionan tormentas aisladas y ligeras turbulencias. El comandante, el teniente John G. Leonard, conoce bien la región y, además, el avión dispone de radar meteorológico ASP-42, lo que reduce el riesgo de quedar atrapado por un fenómeno inesperado. La altitud de crucero es de 17 000 pies (unos 5 200 metros), suficiente para evitar la mayoría de nubes y turbulencias.

A las 11:30, la tripulación establece contacto para comunicar su posición, como exige el procedimiento. Las coordenadas transmitidas son 38°06’ N y 69°12’ O, es decir, aproximadamente a 650 kilómetros de la costa estadounidense. Poco después, la comunicación se pierde de manera brusca. El avión nunca llegará a destino.

Los servicios de rescate se movilizan rápidamente. Sin embargo, el 4 de noviembre, tras cuatro días de búsqueda infructuosa y debido al empeoramiento del tiempo, las operaciones se suspenden. Ni el avión ni ninguno de sus ocupantes serán encontrados.

Se plantearon varias hipótesis:

  • El avión podría haberse desintegrado en vuelo. No obstante, esta hipótesis resulta poco verosímil, ya que deberían haberse encontrado al menos restos flotantes de la carga: 111 chalecos salvavidas, 46 trajes de supervivencia, 660 tazas de plástico y cinco balsas.
  • La tripulación podría haber perdido el control del aparato y este haberse precipitado al mar; en tal caso se habría esperado una llamada de socorro.

El organismo encargado de la investigación no encontró elementos concluyentes para explicar el accidente. Sus conclusiones fueron las siguientes:

«La opinión del comité es que el R7V-1 BuNo 128441 se encontró con una fuerza súbita y violenta que no pudo ser contrarrestada por la acción humana a los mandos y que volvió al avión incontrolable. El origen de dicha fuerza es desconocido.»