Star Tiger
El Tudor IV de la B.S.A.A.C. deja de responder
(enero de 1948)
En 1948, el Avro Tudor IV era un avión relativamente nuevo. Había sido diseñado en parte según las especificaciones de la compañía aérea B.S.A.A.C. (British South American Airways Corporation). Star Tiger fue uno de los primeros Tudor IV entregados a la compañía. Acumulaba 500 horas de vuelo sin incidentes… hasta el vuelo del 30 de enero de 1948.
Aquel 30 de enero, la madrugada era tranquila en la torre de control del aeródromo de Kindley, en Bermudas. A las 3:15, se recibe un mensaje de radio. Procede de Tucky Tuck, operador de radio del Star Tiger, que se dirige hacia Bermudas. Solicita un rumbo para llegar al archipiélago.
Nada fuera de lo normal: así podría confirmar su posición y seguir el rumbo correcto. El control localiza el avión a 340 millas náuticas (630 km) al sur-sudeste de Bermudas y le indica seguir el rumbo 072°. Tuck transmite la información al piloto. La tripulación estima su aterrizaje para las 5:00, menos de dos horas después.
El viaje está llegando a su fin. El cuatrimotor había despegado doce horas antes de la isla de Santa María, en las Azores. Partió con los tanques llenos, lo que suponía una sobrecarga de 425 kg al despegue, necesaria para cubrir los 3 400 km del recorrido previsto sobre el Atlántico. Ahora, solo quedaba seguir el rumbo indicado por la torre para llegar verticalmente sobre Bermudas. En una hora y media, tripulación y pasajeros deberían poder ver el gran faro visible a 50 km a la redonda que señala la presencia de la isla en mitad del océano.
Pero a las 5:00, el avión no ha llegado. Desde el mensaje solicitando rumbo, no se ha vuelto a oír nada del Star Tiger en la frecuencia. Las operaciones de búsqueda se inician rápidamente, pero, aun conociéndose su última posición estimada, no se encuentra ningún rastro del aparato ni de sus ocupantes.
Se abre una investigación, pero con tan pocos elementos disponibles no es posible alcanzar conclusiones firmes. Los investigadores comienzan descartando varios escenarios: no parece posible que el avión se quedara sin combustible, ni que la tripulación fuera incapaz de encontrar su destino. Tampoco resulta probable que una avería de motor explique la desaparición: con cuatro motores, uno fuera de servicio seguiría permitiendo completar el vuelo. Una simple avería de radio también parece insuficiente como explicación. Las condiciones meteorológicas eran estables; no se informó de tormentas capaces de dañar el aparato. Y ningún mensaje de socorro fue emitido: lo que ocurrió fue extremadamente rápido.
Las conclusiones oficiales reflejan lo enigmático del caso:
«Ante la ausencia de elementos probatorios sobre la naturaleza o las causas del accidente del Star Tiger, la investigación solo puede formular hipótesis. Sin embargo, esas hipótesis siguen siendo poco probables.»
Se mencionan como posibles causas un error humano, un fallo mecánico, o la combinación de ambos. No obstante, nada permite confirmarlo.
«La desaparición del Star Tiger sigue siendo un misterio.»