Perturbaciones electromagnéticas

Poco antes de la desaparición de los cinco Avenger del vuelo 19 en 1945, las brújulas de los cinco aviones fallaron casi al mismo tiempo. En los años que siguieron, hasta nuestros días, numerosos pilotos y navegantes que cruzan el Triángulo de las Bermudas han informado alteraciones en sus instrumentos de navegación y desajustes de las brújulas. Los aviones comerciales modernos tampoco se libran de estos fenómenos. Además, en 1999, mediciones por satélite detectaron una inestabilidad del campo magnético sobre el Triángulo: parece debilitarse anormalmente en esta zona. Se observa un fenómeno similar al este de Japón, en la región llamada la “Mar del Diablo”, también conocida por desapariciones inexplicables.

El campo magnético terrestre

La Tierra posee un campo magnético generado por los movimientos de su núcleo externo, compuesto principalmente de hierro y níquel fundidos y conductores. Este campo magnético envuelve el planeta entero, con líneas de fuerza que se extienden desde el polo norte magnético hasta el polo sur magnético.

Gracias a este potente campo magnético, una brújula indica sistemáticamente la dirección del norte magnético. En consecuencia, muchos instrumentos de navegación de barcos y aviones dependen directamente de él.

Nubes electrónicas

Las llamadas nubes electrónicas serían nubes de gran altitud cargadas magnéticamente. La causa del fenómeno no se conoce bien, pero podría estar relacionada con la interacción de partículas solares con la atmósfera terrestre.

Aunque mal comprendido, este fenómeno ha sido observado en varias ocasiones sobre el Triángulo de las Bermudas: se han informado extrañas nubes en forma de espiral, rodeadas de niebla. Estas formaciones no parecían tener un origen meteorológico clásico, pero eran perfectamente visibles. Las espirales y las colas en forma de sacacorchos descritas serían consecuencia de partículas cargadas girando alrededor de una línea de campo magnético. Atravesar una de estas nubes en avión probablemente provocaría fuertes perturbaciones en los instrumentos.

Nubes electrónicas
Nubes electrónicas
Las colas en espiral son claramente visibles

Las fotos y descripciones de estas nubes recuerdan de manera sorprendente el testimonio de Bruce Gernon, quien afirmó haber volado dentro de una nube móvil en forma de túnel. Bruce probablemente voló a lo largo de una línea de campo magnético, lo que explicaría que el túnel permaneciera “abierto”. El movimiento que animaba la nube a su alrededor se debería a partículas cargadas girando alrededor de dicha línea de campo.

Tormentas magnéticas

Una tormenta magnética es una perturbación temporal de la magnetosfera terrestre. Estas tormentas suelen ser producidas por la interacción del viento solar con el campo magnético de la Tierra y pueden durar de uno a dos días —o incluso más, en casos raros.

Tormenta magnética
Tormenta magnética

Este tipo de tormentas provoca graves perturbaciones en los equipos electrónicos y en las transmisiones radioeléctricas. Los satélites suelen verse afectados, ocasionando por ejemplo la pérdida de señal GPS. Las comunicaciones por radio y los instrumentos de navegación también pueden experimentar importantes anomalías.

Tormenta magnetica o aurora polar boreal

Tormenta magnetica o aurora polar boreal

Video de una tormenta magnética o aurora polar.
Fenómeno luminoso caracterizado por velas coloridas en el cielo nocturno, y provocado por la interacción entre partículas cargadas de viento solar y la alta atmósfera.

La huella magnética del magma

Hoy sabemos que los polos magnéticos de la Tierra se invierten aproximadamente cada 500 000 años (pasando el sur a convertirse en norte y viceversa). Estas inversiones tienen efectos visibles en la polaridad del magma que emerge por las dorsales oceánicas: una “huella” magnética queda registrada en el magma en el momento en que la lava se solidifica.

Este magma, con su huella magnética, se desplaza después debido a la tectónica de placas. Cuando el campo magnético se invierte, el magma más reciente que sale de la dorsal adquiere una polaridad diferente. Es normal, por lo tanto, observar zonas alternadas de polaridad opuesta en el fondo oceánico.

Así, las mediciones magnéticas realizadas transversalmente a través del Atlántico presentan un patrón en “cremallera”, con franjas de alta intensidad separadas regularmente por franjas de intensidad más débil.

Magma magnético
Esquema que muestra la formación de zonas alternadas de polaridad magnética en el magma

Esta sucesión de rocas en los fondos marinos del Triángulo de las Bermudas podría poseer una carga magnética más intensa que en el resto del océano, hasta el punto de alterar los instrumentos de navegación.

Un cometa sumergido

Según una hipótesis, un cometa de composición desconocida se habría estrellado contra la Tierra hace unos 11 000 años, cayendo en la zona del Triángulo de las Bermudas. Posteriormente habría sido sumergido y recubierto por sedimentos marinos. Si esto fuera cierto, ese fragmento rocoso procedente del espacio podría poseer propiedades electromagnéticas particulares capaces de generar importantes perturbaciones en el campo magnético terrestre circundante.

Conclusión

Hoy en día nadie puede afirmar con certeza cuál es el origen de las anomalías magnéticas observadas en la región del Triángulo de las Bermudas. ¿Cargas del magma? ¿Tormentas magnéticas? ¿Nubes electrónicas? ¿Un cometa sumergido?

Lo que sí parece cierto es que tales anomalías pueden poner en peligro a los barcos y aviones que atraviesan la zona. Es muy probable que hayan desempeñado un papel en varias de las desapariciones misteriosas del Triángulo de las Bermudas.