Agujeros espacio-temporales

Los aviones y barcos desaparecidos en el Triángulo de las Bermudas habrían sido absorbidos por un agujero abierto en el espacio-tiempo. Esta es una de las ideas más citadas para explicar estas misteriosas desapariciones.

En astrofísica, un agujero negro es un objeto extremadamente masivo cuyo campo gravitatorio es tan intenso que atrae toda forma de materia o radiación e impide que escape. Estos objetos no emiten luz y, por ello, son negros. Los agujeros negros están descritos por la teoría de la relatividad general y su existencia es aceptada por la gran mayoría de la comunidad científica. Según algunas teorías, entre ellas la de Stephen Hawking, un agujero negro desembocaría en lo que se denomina una «fuente blanca», por donde escaparían la materia y la luz absorbidas. El agujero negro sería, por tanto, una especie de pasaje que permitiría desplazarse entre distintos puntos del universo.

Agujero negro Fuente blanca
Simulación de un agujero negro (izquierda) y de una fuente blanca (derecha)

Fenómenos similares, pero a escala terrestre, se producirían en el Triángulo de las Bermudas. Portales espacio-temporales de uno o dos kilómetros de ancho se abrirían durante algunos minutos antes de volver a cerrarse. Estos agujeros espacio-temporales pueden compararse con puertas de acordeón: cuando están «cerradas» en la Tierra, estarían abiertas en otra parte del universo, y viceversa. Cualquier barco o avión que entrara en ese portal viajaría a través de una cuarta dimensión y reaparecería en algún otro lugar del universo. A nuestros ojos, simplemente desaparecería de la superficie de la Tierra.

Esta teoría de los agujeros espacio-temporales podría estar relacionada con la de los agujeros azules, muy numerosos en el archipiélago de las Bahamas.